miércoles, 22 de febrero de 2017

Saliendo del mar - Sorolla.


Joaquín Sorolla, el pintor valenciano con reconocimiento mundial, por ser el mejor pintor impresionista captando la luz mediterránea, una luz fuerte y cegadora, y junto con esa luz captaba el costumbrismo de la costa.

Pertenecía a la transición del siglo XIX al XX, contemporáneo del postimpresionismo, pero no fue el único estilo que le influyó.” […]Fue un artista que investigó todos los “ismos” existentes del momento, desde un realismo histórico a un estilo particular cercano al impresionismo, con acertados experimentos vinculados al fovismo.” (VV.AA,  p.15)

Saliendo del mar es un óleo sobre lienzo que se encuentra en el Museo Sorolla de Madrid, una auténtica maravilla. Se realizó en 1915, en la playa de Valencia. 
Según el museo Sorolla:"La esceba y el argumentosencillos permitían a Sorolla atraer todo el interés sobre la ejecucion formal de la pintura. El tema de la salida del bañoy la aparición de telas blancas con las que experimentar la luz y el color se hicieron frecuentes en la produccion del pintor[...]".

En el cuadro apreciamos a una mujer con su pequeño en brazos y ella le seca mientras el viento sopla. Sabiendo que retrata la vida cotidiana de la gente decimos que se trata de una marina costumbrista.

Es un cuadro postimpresionista, además de elementos del impresionismo pues tiene las siguientes características: está pintado en “plein air”, al aire libre; la pincelada es suelta, sin importar la mimesis demasiado; la luz es la protagonista no solo de esta sino de casi todas sus obras; también, en sus marinas vemos a las familias y niños jugando, vemos en este que también representa la “joie de vivre” de un día en familia en la playa; y también se puede apreciar el intento de captar el momento, el movimiento del viento y de las olas en este caso, cosa en la que Sorolla era todo un maestro.

En la imagen vemos como las olas, el mar, el viento y el cielo se funden en el movimiento. Y se ve mejor en la sábana de algodón que tiene el niño a su alrededor, como ondea como una bandera, reflejando el ritmo y la armonía de los elementos. “Las nuevas teorías no se refieren solo al manejo del aire libre () á plein air) sino también al movimiento.” ( Gombrich 1997, p. 517)

Si ahora nos fijamos en las dos figuras principales, la mujer y el niño, observamos que la cara de la mujer no esta tan definida como la del niño, puede que Sorolla quisiera dar más expresividad a la cara del niño que a ella, pues como sabemos, los niños son sus modelos favoritos. Aunque dicha cara no esta tan definida como la del niño sí que es apreciable la ternura con la que lo cubre y lo mira, otro tópico de Sorolla, el tema de la familia.

Si nos fijamos en los colores vemos que se tratan de colores vivos, resucitados por la luz mediterránea, especialmente el rosa salmón de la falda de la mujer, vemos que ese tono de rosa es muy usado por Sorolla en varias ocasiones, puede ser que siempre el rosa nos recuerde a la imagen de una mujer, por lo que pueda representar ese rosa suave: ternura, delicadeza, cariño, incluso amor.

El niño esta mojado, recién salido de la orilla, aunque ya seco gracias a su madre, parece un niño pequeño por la acción de llevarse la mano a la boca, una acción destacable pues en los niños en la pintura académica siempre se les suele pintar erguidos y firmes o posando de alguna forma, y sin embargo, Sorolla capta la esencia del niño con esa acción, reivindicando que es un niño, un ser inocente e inexperimentado que se mete la mano en la boca para probar cosas nuevas y necesitado de la protección de su madre.

Este cuadro resume muy bien el estilo de Sorolla y su intención al pintar. Hay muchos cuadros de Sorolla que son marinas y a mucha gente le resulta algo monótono, pero es una equivocación, pues la conexión que tenía con el mar era tan intensa y bella como lo son sus cuadros.

 Es el pintor que nos hace recordar días de verano con la familia, recuerdos y sentimientos que el revive por medio de sus pinturas.






Bibliografía de libros.
E.H. Gombrich. Historia del arte. (1997). España. Phaidon.

VV.AA, Los genios del arte contemporáneo español - El siglo XX. Sorolla. España. Biblioteca el mundo.

Bibliografía de páginas web
Museo Sorolla. Saliendo del mar. Fecha de consulta 26 /02 /2017. http://ceres.mcu.es/pages/Main


Reproart.com. Saliendo del mar Sorolla. Consulta 22 de febrero del 2017 http://www.reprodart.com/a/sorolla-joaquin/saliendo-del-mar.html&KK_COLLECT_ID=800

GOYA- LA MAJA DESNUDA



Goya, uno de los mejores pintores más reconocidos y uno de los que más ha influenciado en los pintores posteriores, por ejemplo, en el surrealismo y el expresionismo. Incluso da una nueva imagen a la nobleza: “[…] La maestría con que evoca el brillo de la seda recuerdan a Tiziano o Velázquez. Pero al mismo tiempo a sus modelos con otros ojos, […] Goya hacía que en sus rasgos se revelara toda su vanidad y fealdad, su codicia y vacuidad.” ( Gombrich. 1997. p.488).

 En esta ocasión me gustaría hablar sobre una obra en concreto: La maja desnuda. Su gemela “La maja vestida” refleja una vez más el conflicto en el que se encontraba Goya en la aristocracia, parte de la nobleza del lado de la liberalidad de los franceses y otra la otra parte, conservadora.

La maja desnuda es una de las obras más famosas del pintor. Es un óleo sobre lienzo, pintado entre 1795 y 1800. Se halló junto con otros desnudos femeninos en el Palacio Godoy, Madrid en 1808. Se consideró una obra pornográfica y provocativa y la Inquisición tomó medidas “Que se llame a comparecer ante este tribunal al llamado Goya para que reconozca y diga si son obra suya, con qué motivo las hizo, por encargo de quién y qué fines se propondría” (VV.AA, 2003. P.128), pues aparte de ser un desnudo, la representación del vello púbico era algo considerado demasiado provocativo en la época, según se menciona Stephen Arthing en 1001 pinturas que hay que ver antes de morir. La maja desnuda.

Siempre hay que empezar viendo a lo primero que atrae la mirada del espectador, en este caso la maja, pero creo que es más interesante destacar el fondo para empezar, pues vemos la clara influencia de Velázquez y del Barroco en el claro oscuro de la habitación. Vemos también el lugar donde ella posa: no es un decorado, en un sillón improvisado con unas almohadas y unas sábanas en las que se refleja la luz. Vemos una diferencia con respecto al resto de sus contemporáneos al improvisar el fondo, dándonos a conocer parte de las intenciones de la figura, que no es algo formal, sino algo no previsto, algo que “surgió”, como una aventura. En el fondo parece que Goya quería dar a conocer los secretos de Manuel Godoy, quien encargó ese cuadro, con las sutilezas que normalmente usan los pintores para mostrar realidades de la época y dejarlas impresas para el futuro.

Esta obra es una nueva forma de pintar a la mujer, no por el desnudo sino la postura y la mirada de la modelo, como mira al espectador incitándole a acercarse. Ella está en una postura bastante sugerente dejando ver su belleza femenina casi exhibicionista, y aunque no es la primera vez que en la historia del arte se hace una mujer con una postura parecida a la de la maja, son sus ojos los que la hacen diferente, unos ojos atrevidos, cargados de lujuria, eso fue lo que llamo la atención de la Inquisición, que una mirada tan sugerente pudiera estar en un cuadro en manos de gente de alta cuna.

Si no tuviéramos “La maja vestida” no podríamos saber que se trata de una maja, parece una tontería, pero es interesante saber de qué rango social era y sin dicha información es difícil saber con qué intención o contexto la retrataba. También al tratarse de una maja, más apreciable quizás en “La maja vestida”, vemos el vestido de la época con los boleros y el peinado, típicos de las majas, sin embargo, el vestido y los zapatos parecen pertenecer más a una aristócrata que a una maja.

Un aspecto destacable en este cuadro es la luz, la luz parece emanar de ella, aunque vemos que entra por una ventana, pero está claro que la piel pálida la refleja de una forma impresionante.

Entre la vestida y la desnuda se ven unas diferencias bastante claras: en la desnuda se aprecian colores fríos y tonos muy pálido
“El rostro es afilado y sutil, con almendrados ojos sin maquillaje, pero vivos y móviles por esa gota de luz que les confiere una mirada profunda.” (VV.AA,  2003. p.130)

 Sin embargo, en la vestida observamos que los colores de la piel incluso, son más cálidos; los colores de la cara merecen la mención, pues en la vestida su cara está con más color, dando por ejemplo a entender o que esta sofocada por el calor o que está ruborizada cuando la pinta el artista, pero en la desnuda vemos que la cara permanece pálida, casi enfermiza. Pero la sonrisa y mirada de la maja parece que no es así, da la sensación de que está decidida a conseguir algo, incluso da un aire de frivolidad.

Es un cuadro que esconde muchos secretos, que aún no tienen por qué desvelarse todos, así muchos de ellos serán formulados en las mentes de los espectadores que se pierdan en esa cautivadora mirada.


BIBLIOGRAFÍA
Manuela. B. Mena Marques. Los grandes genios del arte: Goya. 2003. España. El mundo.

Stephen Farthing. 1001 pinturas que hay que ver antes de morir. 2007. España. Grijalbo

E.H. Gombrich. Historia del arte. 1997. España. Phaidon.

Bibliografía web.

Museo Nacional del Prado. Goya en el Prado. La maja desnuda. Fecha de consulta 22/ 02/ 2017. https://www.goyaenelprado.es/obras/ficha/goya/la-maja-desnuda/

lunes, 20 de febrero de 2017

Bienvenidos a un paseo por el arte

Bienvenidos, soy una estudiante de audiovisual y en mi tiempo libre una apasionada del arte, en este blog me dedicare a comentar determinadas obras de artistas que han residido o residen en España, aunque espero no detenerme ahí.

Espero que os resulte interesante.